Con vos hacía falta el mundo para correr de a pie, y caminar sin ansias. El universo no hubiese alcanzado para tomarte el ritmo, jueputa.
Despacio me tomé la prisa, sin apuro ni esperanza de alcanzarte.
¿Que te movía a hacerlo? ¿Quién te corría por detrás?
Como alma que lleva el diablo te vi correr por las ruinas, zigzagueando en la hondonada. No había nadie más que tu alma, y sin embargo corrías.
Me costó la vida alcanzarte, y cuando por fin estuve a tu lado me dijiste: “Muerte, estás muerta”.
Puto cabrón de mierda, si hasta me dió bronca pegarte un guadañazo.
Como alma que lleva el diablo te vi correr por las ruinas, zigzagueando en la hondonada. No había nadie más que tu alma, y sin embargo corrías.
Me costó la vida alcanzarte, y cuando por fin estuve a tu lado me dijiste: “Muerte, estás muerta”.
Puto cabrón de mierda, si hasta me dió bronca pegarte un guadañazo.
