Corrías

Con vos hacía falta el mundo para correr de a pie, y caminar sin ansias. El universo no hubiese alcanzado para tomarte el ritmo, jueputa.
Despacio me tomé la prisa, sin apuro ni esperanza de alcanzarte.
¿Que te movía a hacerlo? ¿Quién te corría por detrás?
Como alma que lleva el diablo te vi correr por las ruinas, zigzagueando en la hondonada. No había nadie más que tu alma, y sin embargo corrías.
Me costó la vida alcanzarte, y cuando por fin estuve a tu lado me dijiste: “Muerte, estás muerta”.
Puto cabrón de mierda, si hasta me dió bronca pegarte un guadañazo.
Category(s): Sin categoría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

 

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>